Pedro, aquí no

Si hablamos de los mediocampistas más prometedores de la Liga MX, nos encontramos con el nombre de Pedro Aquino. Con veintitrés años, el “18” esmeralda ya es un histórico de su país al haber participado en la fase de clasificación que devolvió a Perú a una Copa del Mundo cuatro décadas después, certamen donde participó y a partir del cual ha crecido su importancia con su selección.

Por contraparte, el peruano se ha movido colectivamente en los últimos lugares de las tablas generales de la Liga MX. Con Lobos BUAP, club que le trajo a México, conoció incluso el descenso matemático. Su llegada al Club León no ha impedido que la entidad esmeralda siga manejándose en la irregularidad que le caracteriza en los últimos años, estando más cerca del último lugar que del primero.

Pedro debutó con su selección y en eliminatorias mundialistas con derrota, su seleccionado cayó ante Bolivia, en la siempre condicionante altura de La Paz. A partir de ahí, su ascenso a nivel internacional ha sido tan pronunciado como imparable: jugó dos partidos en Rusia 2018  y ha explotado como goleador.

Tanto en su club como bajo las órdenes de Ricardo Gareca, Aquino, de 175 cm, se ha mostrado como un rematador excelente en táctica fija. Se desmarca, eleva y remata bien. Además, se ha destapado como llegador al área, sus controles y disparos son precisos, pero añade el valor de la sangre fría para elegir y ejecutar correctamente sus remates.

Hablamos entonces de un jugador que mientras acumula en tres torneos cortos cuatro expulsiones, le marca a Holanda, a Chile y juega bien contra la campeona del mundo. De un centrocampista de recuperacin muy agresivo, cuyo fuerte no es el posicionamiento sino el recorrido defensivo y que añade a sus virtudes la posibilidad de gol latente.

Si bien es cierto que en Lobos BUAP el plantel formado por sus compañeros fue limitado, la selección peruana no es precisamente la más potente de su región siquiera. Cada logro de una generación histórica es ganado a pulso, sacando el máximo de su potencial en concentración, esfuerzo y preparación táctica.

Quizá Pedro Aquino encuentro su mejor versión representando a su país, precisamente en cuanto a concentración mental se refiere. La diferencia de amonestaciones y expulsiones así lo demuestra. Quizá ha sido coincidencia, puesto que Rayados de Monterrey lo cedió a un club donde si hacía falta. O quizá es que tiene un entrenador extraordinario con el equipo de la banda roja.