La pasión regia

Por Nicia Delgado.

Siempre que escribo busco más que el momento, el sentimiento y hablar de mi equipo siempre me llena de pasión, pero aunque nada me gustaría más que gritar el aniversario del 10 de diciembre, hoy me llama el mostrar más allá del amor por Tigres, la pasión Regia, la del clásico Tigres vs Rayados.

Sé que las letras podrán leerse un poco más inclinadas a los auriazules, pues es el equipo de mis amores y como trata de la final regia, imposible no hacerlo, pero antes de que mis amigos y familia Rayados dejen de leerme, denme la oportunidad de contarles esta historia desde mi punto de vista, y la promesa que la neutralidad será lo que predomine en este escrito -aunque si, permítanme a veces emocionarme.

Antes de las redes sociales, uno solo se permitía recordar con sus cercanos o con su soledad ciertas cosas, ya fuere tristes o alegres, pero Facebook ahora nos pone los recuerdos diarios, así que difícil olvidar, aunque realmente, recuerdos o no, lo que debe permanecer en la memoria y en el corazón, jamás necesitara de una red social para recordarlo.

Ahora que este diciembre no fue de Tigres, pero tampoco de Rayados, un par de aficionados de América y Cruz Azul, con los cuales comparto un grupo de análisis del fútbol, decían que la final regia fue aburrida, que ahora si veremos juego de calidad –espero no se traguen sus palabras- conteste que yo pensaba exactamente lo mismo de su final, siguieron “exponiendo”, sin insultar, que la final regia solo nos importó a nosotros, y les dije que nuestras aficiones eran suficientes, que no nos importaba más allá que el goce Tigre y Rayado, y dije: por cierto, hoy es el aniversario de en tu casa y con tu gente, no faltaron los emojis y palabras similares a lo ya dicho sobre lo aburrido, equipos chicos, etc., y el compañero rayado del grupo, solo puso este emoji 😥.

Recién el fin de semana, Monterrey fue eliminado, y yo compartí en redes sociales la dicha de lo que me causaba, un “tigre” me dijo que no estaba bien y le conteste: la pasión se vive y se disfruta con el rival de la ciudad, a otros ni al caso contestar, porque yo le voy también al Real Madrid y nunca jamás voy a celebrar una victoria del Barça fue la final de Boca-River en la libertadores y no vi cosa similar a lo que ese Tigre decía sobre mi celebración, lo comente con mi grupo de madridistas y coincidían conmigo:

El rival es el rival, y si es clásico, JAMÁS se le deseara que le vaya bien. No con esto comparto la violencia que genera el fútbol, pero por años, con amigos y familia he llevado esta pasión, aguantado burlas, celebrado triunfo y restregado los mismos, nunca hemos tenido en mi rededor connotaciones de violencia, solo nos hemos eliminado de Facebook o dejado de hablar, situaciones que creo yo, no van más allá y al día siguiente nos damos de alta otra vez en redes, nos juntamos para una carne asada, nos encontramos en la calle y seguimos nuestra vida, hasta el siguiente clásico.

Esa es la pasión que debe vivirse entre aficionados del fútbol, entre equipos rivales, que los jugadores sientan la camisa y celebren le da más sabor, y por favor, cuándo otros seres humanos se excusan de eso para agredir, ellos están mal, no hay que señalar a Nahuel, a Gignac, o a los del otro equipo (si me se los nombres pero eso se los dejo al pensamiento de los Rayados que me lean) por sus celebraciones, juegan por y para su camisa y su afición, la educación se lleva en uno mismo, y si ya tenemos ese tipo de seres humanos rondando en las aficiones, debemos erradicarlo, pero de la mejor manera, no todo en la vida es fútbol, pero que bonito es cuando se sabe llevar todo de la mano y disfrutarlo.

La final regia la viví en compañía de mis amigos más allegados, aunque no todos, y a excepción de un americanista, los demás éramos o Tigres o Rayados, el juego de ida, como nosotros los regios recordaremos, la madre naturaleza dijo: no, no van a invadir mi cielo de humo carne asada y nos llovió y enfrío bastante, así que no, no hubo mucho humo sobre el cielo de Nuevo León ese jueves, pero el domingo, en el de vuelta, a qué bonito domingo, que bonito clima y que bonito ambiente se vivía en todas las calles de nuestro rancho regiomontano y neolonés, pues allá estamos preparando la carne unos, destapando la cerveza otros, cuidando niños los demás y todo el ambiente, y aún no iniciaba el acomodo en el sofá cuando madres, cae el gol de los Rayados, yo solo voltee a ver a mi amigo Javi, vi su rostro desencajado en ese momento en el que todo se vuelve cámara lenta, y yo caía apenas al sofá, cuando escucho el grito de júbilo del primo de mi amiga celebrando el gol de sus Rayados, despertando a uno de los bebes y todo se volvió caos, gritos entre alegría y llanto de bebes, que cosa ese gol de Dorlan (si fue de Dorlan verdad? perdón, no es ignorarlos, son los rivales, no quiero ni saber sus nombres, menos cuando meten gol).

Pues allá tan temprano en ese partido, parecía el final de Tigres, en su casa, con su gente, con aquel equipo de ensueño de Monterrey que había quedado de superlíder, de campeón de goleo, de defensa, de todo, no veía yo por donde, pero ahí seguí, fiel al equipo, al momento, a la final regia tan esperada y entonces vino Edu Vargas y nos devolvió la vida, he de decir que en ese momento había entrado al baño y nada ´más cerré la puerta y escuche el gol, no sabía si salir o no, no quería que lo anularan, no quería pensar que escuche mal, estaba nerviosa, no sabía si hacer pis o salir, no sabía nada y entonces pregunte: ¿Javi, fue gol? y haya va Javier a decirme: si, fue gol, pero no salgas, no vayan a anularlo, espera a que sea oficial. Y ahí me tienen, sin querer salir hasta que fue oficial y habíamos empatado, porque déjenme explicarles rápidamente porque esta reacción de Javier y mía, desde que nos conocemos y somos aficionados de Tigres, por muchos años yo llegaba con él y los demás, así fuera Tigres ganando por diferencia de 3 goles, era llegar yo y ellos perder, Memo y Mau son testigos de esta mala suerte, tan así que en el campeonato de 2011, estuve sola, ellos en el estadio y yo escondida, medio viendo y medio escuchando el juego, pues no quería salar al equipo, vaya mal amuleto que tenían mis Tigres conmigo, y todos los apasionados del fútbol sabemos que este tipo de cábalas siempre son parte de nuestra pasión por el juego.

Ya explicado el porqué de mi encerramiento en el baño, recordé que después de aquel 2011 ya no era de mala suerte para Tigres, ya los veía ganar fuera o no al estadio o los viera por Tv, así que salí del baño y a los minutos gol de Meza y Javier y yo gritamos y celebramos, no lo podíamos creer, lo escribo y se me eriza la piel, casi lloro de felicidad, nuestros Tigres estaban jugando como nunca, ganando como nunca, en su casa, con su gente, perdónenme a los Rayados que aun sigan leyendo, les pedí que me dejaran emocionarme, porque créanme que si yo fuera Rayada y hubiera ganado Monterrey, la historia sería la misma, pero con otros colores, no dejen de leerme, permítanme terminar, porque, qué bonito es ver al equipo de tus amores ganar así, con garra, con pasión, pero siempre tiene y debe haber un solo ganador y que bello fue celebrarlo, ahí, con pocos, con amigos, con familia, en su momento no nos burlamos de los Rayados que estaban ahí, bueno, sí, pero educadamente, sino pregúntenle a Alejandro, el primo de mi amiga Geraja, que Javo no dejaba de hablar que él le va al fútbol más que a un equipo, pero consiente o no, le seguía “restregando” el campeonato a él, al Rayado que nos dejó mudos en el minuto dos con la celebración de su gol, hasta que le dijo exactamente lo que yo veía: a Javo recordándole una y otra vez, que el campeonato era nuestro, yo solo estaba feliz, emocionada, deseando haber estado con todos y cada uno de mis Tigres favoritos, esos a los que arrobo en Twitter o en Facebook siempre que Tigres gana.

A mis hermanos Rayados, porque mis tres hermanos son Rayados, a mis amigos Rayados, a toda la afición Rayada, a los Rayados que me leyeron hasta aquí, gracias por leer la pasión de mis colores, pero gracias también por ser ustedes, no en plan de burla, sino de respeto, porque sin ustedes esta pasión no existiría esta emoción, cada uno de los gritos de gol saben diferente con ustedes y sé que igual sienten ustedes eso al meter gol a Tigres, por eso y mucho que bueno que soy Tigre y ustedes Rayados, GRACIAS por el clásico regio, por las carnes asadas, por todo.

Publicado originalmente en BlackLadyMJJ.