Cara a cara: Fernando Navarro y sus palabras sobre Mauro Boselli

Toño Castro:

Hablar del tema #LaRecamarera es hablar del Histórico, ciento treinta goles, tres títulos de goleo, aporte del Bicampeonato, de los mejores extranjeros que ha llegado a México en los últimos años. Bonito se dice, pero él no era el equipo, los números en lo colectivo los últimos años no fueron buenos y buscar un título individual es culpa de la directiva por mantener tranquila una parte de la afición, con goles que solo maquillaban la derrotas.

Lo hablado por Navarro en entrevista no me extraña, se sabía en rumores de pasillos del estadio, pero nadie lo dice y no es que Mauro haya dicho “yo mando”. Es simple, la directiva puso demasiados reflectores en un solo jugador y se creció Los códigos se rompieron, Mauro no tuvo por qué ventilar el desacuerdo con el club.

Terminar su contrato, irse como el mayor goleador del club y despedirse como se debía. Hoy la afición se divide en quien aún lo ve como un ídolo y quiénes lo vemos como un mal agradecido. No le bastaron las dos renovaciones y ser entre los cinco mejores pagados en la liga.

Beto Cruz:

El tema Mauro Boselli y su relación con las recientes palabras de Fernando Navarro tienen una doble valoración, la de aspecto táctico y la subjetiva-personal. Desde la primera arista habrá que preguntarse cómo encajaba exigir más sacrificio al delantero centro que además cumplía la cuota de goles pedida. Gustavo Díaz incluso llegó a pedirle una vigilancia pasiva en la fase de recuperación.

En caso de que Navarro se refiera no a un esfuerzo intenso y visible para recuperar el balón, sino a retroceder metros para ser un bloque más sólido, habría que recalcar que estar descolgado le permitía a Mauro administrar precisamente las salidas del equipo, reteniendo mientras sus compañeros ganaban altura y luego distribuyendo acertadamente para dar continuidad al ataque.

En el aspecto subjetivo, el lateral derecho no ha comentado nada que no sepamos. La obsesión de Boselli con el gol le jugó en contra a él y al equipo. El ejemplo más claro, aquél juego de Copa MX ante Toros de Celaya donde regresó sin necesidad al segundo tiempo sólo para lesionarse. Y dentro del vestidor, sé de cosas peores que sucedieron entre capitanes. Pero me pregunto si simplemente el hoy atacante de Sport Club Corinthians Paulista no era del agrado de Navarro y éste ha elegido un momento propicio personalmente para hablar.