Ni título ni anécdota

El Club León tiene alrededor de un logro que sólo admite el calificativo de histórico un evidente contraste: muchos son los que infravaloran el logro de once victorias consecutivas al intentar demeritarlo, mientras que nadie sobrevalora lo ocurrido equiparándolo a un evento merecedor de una estrella bordada más en la casaca. Un título, vamos.

La razón tiene que ver por un lado con la idiosincrasia natural del aficionado mexicano, propenso a magnificar méritos del club de su preferencia y a demeritar el resto. Por otra parte, están los profesionales de comunicación que intentan gozar de un momento de atención por su filia a otro equipo o simplemente por el deseo de aparecer en el horizonte de la actualidad.

Sin embargo, es el propio formato de la Liga MX lo que primeramente resta brillo al logro. Una racha semejante, si el torneo corto decidiera a su campeón por puntos, tendría la competencia encarrilada para los esmeraldas. Precisamente la inefabilidad de la liguilla significa que el cuadro verdiblanco tendrá que reivindicar lo logrado peleando el título a doble partido tras un borrón y cuenta nueva.

Es muy probable que el Club León no gane el título, por una mera cuestión estadística, para empezar. Siete equipos ajenos tienen su nombre en la tómbola. El Club América el que puede despertar el juego más efectivo y los Tigres de la UANL, los que tienen mayor potencial de juego, son escollos importantes. Ganar o no la Liga MX no debería quitar mérito, que no relumbrón, al logro.

La racha de once encuentros consecutivos con victoria es lo que es: un suceso de dimensión histórica, increíble de darse en los tiempos modernos del fútbol mexicano. Implica estar por encima de las circunstancias, los planteamientos rivales y, aunque sin excluirla, de la suerte. Once victorias consecutivas, simple y llanamente, no son fruto de la casualidad. Es tan difícil juntar dicha cantidad de victorias como puede ser juntar el mismo número de derrotas.

Lo sucedido en el presente torneo no es un título, pero tampoco una anécdota. Es una página dorada de las que engrosan el libro de un club histórico que por sus propios traspiés no se codea mediáticamente con los actuales grandes. Inesperada y sorpresiva, pero concreta. Es una respuesta en la serie de preguntas que hacen sentir orgullo de unos colores. ¿Quién es el primer campeonísimo? ¿Único bicampeón en torneos cortos y largos? ¿Club con la mayor racha de victorias en liga?

La fiera comenzó el torneo perdiendo la oportunidad de contemplar un hecho histórico propio con la salida de Mauro Boselli y terminó siendo protagonista de una efeméride ineludible del conjunto de la Liga MX. En el camino se aprovecharon circunstancias a favor y se superaron las adversas. Un arranque donde se empato con las potencias regias y se perdió inmerecidamente ante un confuso Club Tijuana puede, claro que puede, cerrarse con una estrella más brillante de lo normal.