Las circunstancias y ¿la suerte del Campeón?

El Club León arrancó el torneo Apertura 2019 con muchas caras nuevas. Al finalizar el torneo anterior se cerró un ciclo y llegaron nuevos futbolistas con deseos de comenzar a escribir una nueva página en la historia de este Club, y entre esos refuerzos llegaron varios generadores de futbol para un equipo que le costaba bastante organizar ofensivas que no se basaran exclusivamente en el desborde por alguna de las bandas y centros al área buscando un rematador.

Se había perdido el juego entre líneas, el juego interior y la elaboración de un futbol asociativo convirtiéndose en un equipo plano y previsible, lo que se intentaba modificar con la llegada de nuevos elementos de mayor calidad y un perfil diferente.

Y aún así a Nacho Ambriz le costó trabajo encontrar la fórmula adecuada. En la jornada 1 arrancó con esta alineación:

Por increíble que nos parezca hoy, Angel Mena quien resultaría el campeón goleador y mejor jugador del torneo arrancó como suplente en la fecha 1, y otros jugadores que iniciaron este proyecto y que debían consolidarse como bases fundamentales del equipo como Pedro Aquino y Walter González, pasaron de noche en este extraordinario torneo y su aporte fue meramente testimonial.

Pero entonces ¿qué pasó desde la fecha 1 y la alineación inicial hasta ese récord de victorias consecutivas y la alineación que arrasó en el torneo?

Varias circunstancias obligaron a Ambriz a modificar y rectificar sobre la marcha, que a la postre le terminaron acomodando las piezas sobre el tablero logrando que encajaran a la perfección.

Lesión de Osvaldo Rodríguez: La primera opción de Ambriz fue retrasar a Iván Rodríguez como lateral izquierdo, posición donde alineó algunos minutos contra Tigres y contra Rayados en Monterrey, aunque posteriormente fue Tesillo quien se consolidó en esa posición.

Lesión de Pedro Aquino: Quien debía ser el pilar del mediocampo verde no pudo contra sus problemas físicos, y Ambriz lo solucionó retrasando a Luis Montes como mediocentro. Esto permitió que el Chapo ayudara en la elaboración de la salida con balón y además tuviera la libertad de llegar al área por sorpresa, algo que ha hecho muy bien durante este torneo atacando los espacios que generan sus compañeros.

Además también permitió que el juvenil Carlos Guerrero tuviera más oportunidades y aportara 137 minutos en la regla de 20/11, algo que el torneo pasado le dió muchos dolores de cabeza a Ambriz.

Lesión de Rubens Sambueza: Rubens arrancó el torneo jugando como extremo por derecha, posición donde se siente cómodo porque le permite enganchar hacia dentro teniendo diferentes opciones, y en los primeros tres partidos se echó al equipo al hombro siendo el futbolista más importante del equipo. Tras esa lesión muchos pensamos que el equipo se desmoronaría pero permitió dos movimientos claves en el gran torneo del equipo verde.

El primero fue que provocó que Angel Mena pasara al sector derecho y pisara la mediapunta donde explotó su capacidad asistidora y goleadora.

El otro movimiento fue que a la larga permitió el ingreso de Joel Campbell, quien llegó tarde al torneo y sin realizar pretemporada. El costarricense fue el complemento perfecto para Macías en la delantera felina.

Lesión de Yairo Moreno: El colombiano arrancó el torneo como titular y se esperaban grandes cosas de él para este torneo. Con su lesión se dió la entrada de Jean Meneses en el cuadro titular donde el chileno terminó convirtiéndose en pieza clave del funcionamiento esmeralda.

Bajo nivel de Walter González: El paraguayo afrontaba este torneo con la responsabilidad de suplir la baja del argentino Mauro Boselli para convertirse en el referente del ataque y el hombre gol del equipo. El bajo nivel mostrado y el escaso entendimiento con sus compañeros dió lugar al despunte del juvenil José Juan Macías, hoy titular indiscutible y quien se convertirá en una sensible baja durante la liguilla por partir a jugar el Mundial Sub20 en Polonia con la Selección Mexicana.

Además estas modificaciones fueron graduales, permitiendo que el equipo fuera asimilando las nuevas incrustaciones e incorporando a los futbolistas en los mecanismos del equipo. Así que de esa alineación inicial del torneo, al arrancar hoy la liguilla nos encontramos con 5 futbolistas diferentes, 5 piezas que se tuvieron que cambiar  y que encajaron a la perfección logrando un superliderato, el récord de victorias consecutivas y que la afición esté ilusionada con que ahora sí, este torneo se logrará bordar la octava estrella en nuestro escudo.

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