Macías en el mundial sub 20 y no en la final: una decisión inevitable

Con el subcampeonato de la Liga MX todavía reciente, el tema sobre si Macías debió o no salir del club rumbo a la Copa del Mundo sub 20 está vigente. Lo alimentan los dos peores pronósticos que pudieron darse y enterrar la decisión del joven delantero mexicano. El Club León perdió la final sin poder marcar un solo gol que le diera vida mientras la selección mexicana se regresó en primera ronda, sin siquiera puntuar.

Es un caso extraño lo sucedido porque a la par de no tener atenuantes, tampoco tiene villanos. Los esmeraldas tenían en juego algo más que el empeño de la propia palabra y José Juan nunca oculto su proyecto personal y para el cual efectúa cada uno de sus movimientos dentro y fuera del campo. El conjunto de circunstancias hacía inevitable su partida.

Probablemente el principio de todo sea que la única persona que sabía que la incorporación de Macías en préstamo al Club León saldría tan bien era el propio joven jugador. Consciente de sus cualidades no se limita a la confianza en sí mismo y trabaja dentro y fuera de su institución para potenciarse en busca de su único objetivo: jugar en el fútbol del viejo continente.

Las declaraciones públicas de José Juan no han sido debidamente digeridas por el entorno y afición verdiblancos. Lo que parece ser un discurso mainstream tiene implicaciones profundas y sinceras. Su éxito personal está por encima del éxito de La Fiera. Dicho sin acritud y ateniéndose a la realidad,  el último superlíder de la Liga MX es un escalón en su escalera hacia lo más alto.

Esto no significa que no pueda ser un jugador que haga historia (ya la ha hecho) con su actual equipo. Dará siempre el máximo y será más profesional que muchos de sus compañeros de división, porque es el único camino que conoce para entrar al radar de una entidad que le abra la puerta del olimpo futbolístico.

Fue por no obstaculizar su desarrollo en primera división que quemó las naves al salir del Club Guadalajara declarando la insalubridad ambiental del vestuario, asegurándose de cerrar cualquier atisbo de un posible regreso. Y fue por la oportunidad de destacar en un torneo internacional donde seguramente habría un interesante scouting que nunca dudo entre poder ser campeón antes de sus veinte años o marcar una buena actuación en Polonia.

Por su parte del Club León no se puede decir que no hay velado por sus intereses. Lo hizo más a la fuerza que de gana por los económicos. Quizá José Juan sea el activo mexicano más importante del fútbol nacional desde Hirving Lozano. Negarle participar en el mundial era oponerse a su proyecto personal. Era tomar el papel del CD Guadalajara como villano personal de Macías.

Con Chivas, Macías amenazó de comprar su carta con el respaldo económico de si familia. De igual forma hay informes que apuntan a que podría participar monetariamente en la compra de su carta por parte del cuadro del Bajío al jalisciense. Jesús Martínez hijo no podía arriesgarse a que un delantero que nadie imaginó sería imprescindible quemase naves con su club.

El Club León actuó correctamente: estiro lo más posible el chicle de la presencia de Macías en la liguilla sin caer en el error, por ejemplo, de Rayados, que perjudicó a Jonathan González. Y se la jugó con el peso de dos hechos que nadie vio venir: jugar una final sin un jugador juvenil que se hizo indispensable y el no haber fichado un jugador ofensivo de mayor nivel que el de Ángulo. E irónicamente, todos los nombres que han sonado desde terminado el torneo (Valencia, Romero o hasta el confirmado Ismael Sosa) lo hubieran hecho mejor que el ecuatoriano.

Pasada el agua por el molino, La Fiera sigue con siete estrellas y Macías con un pésimo mundial en su espalda, más allá de un par de detalles técnicos durante el torneo. A todas luces una decisión que resultó errónea pero que fue totalmente lógica. Para todos queda algo que aprender. El club al parecer lo ha hecho y ha fichado ya a un atacante. Para el jugador, la lección se llama paciencia y queda por saber si la aprendió. O si la aprenderá.